Plaguicidas

PLAGUICIDAS

1. CRITERIOS DE APLICACIÓN

Será de aplicación a cualquier trabajador, que tras la evaluación de

riesgos resulte estar expuesto a plaguicidas.

2. DEFINICIÓN DEL PROBLEMA

2.1. Introducción

El mercado mundial de agroquímicos movió, en 1996, 4,4 billones de pesetas.

La quinta parte de esta cantidad ocurrió en Europa, correspondiendo

a España el 15% de ésta. Todo ello está medido en términos económicos pero

sirve para hacernos una idea de nuestra participación en la utilización de

plaguicidas en el mercado mundial. Con respecto a los productos ureicos los más usados

son fenilureas como herbicidas y benzoilureas como insecticidas.

 

· El manejo incorrecto de los plaguicidas por los trabajadores de invernaderos

produce con frecuencia intoxicaciones agudas, algunas de las cuales precisan atención

médica, y otras más leves, no.

Por ello en la actualidad las series más numerosas del mundo de

intoxicados agudos por plaguicidas proceden del Poniente Almeriense.

No obstante, estas intoxicaciones son aún más frecuentes entre los cultivadores de té

de Sri Lanka y la India, pero los datos procedentes de estos países son escasos, debido

a su pobre desarrollo económico y sanitario.

· Dentro de Andalucía, en el Poniente Almeriense, la agricultura intensiva

en invernaderos constituye el pilar fundamental de su economía. Actualmente existen

unas 25.000 hectáreas de cultivos bajo plástico, en las que trabajan más de 75.000 personas.

Las altas temperaturas y la elevada humedad alcanzadas en el interior de los invernaderos

favorecen la proliferación de plagas, por lo que el uso de plaguicidas es la norma.

· En nuestra perspectiva de vigilancia de la salud de los trabajadores

expuestos a plaguicidas cobran especial importancia los efectos

 

que éstos pueden tener en los trabajadores expuestos crónicamente.

La pérdida de horas de trabajo y la presencia de secuelas invalidantes de por vida en

algunos intoxicados ocasiona, además, importantes problemas socioeconómicos en nuestro medio.

· Prevención:

· La estrategia de sustitución en el caso de los plaguicidas no consiste tanto en

encontrar sustitutos específicos para cada producto como en plantear alternativas

globales a su propio uso. Un primer paso consiste sencillamente en no utilizar aquellos

productos que resultan peligrosos.

· Otra alternativa vendría dada por la lucha integrada contra las plagas;

el objetivo no es la destrucción total de la plaga sino mantenerla controlada en niveles

no peligrosos para el cultivo y ello tratando de integrar métodos de lucha biológica,

genéticos, físicos, prácticas agrícolas, etc., limitando al mínimo imprescindible la lucha

química (uso de plaguicidas).

· La agricultura ecológica.

2.2. Fuentes de exposición y usos

El perfil de los intoxicados por plaguicidas en el Hospital de Poniente

(El Ejido, Almería) es el siguiente: el 85% de los intoxicados eran varones con una edad

media de 35 años; el 60% de los intoxicados tenía entre 20 y 40 años. En el 85% de los casos

la intoxicación fue involuntaria, y en el 15% con ánimo suicida.

En fábricas de plaguicidas y, en general en plantas de formulación de plaguicidas

no existen prácticamente casos de intoxicación aguda entre los trabajadores,

probablemente por la correcta utilización de medidas de protección.

Los tóxicos que ocasionaron mayor número de intoxicaciones por

plaguicidas fueron los insecticidas (75%), seguidos de los acaricidas

(10%) y de los fungicidas (9%). Dentro de los insecticidas, los más frecuentes

fueron los organofosforados (59%), seguidos de los carbamatos

(34%) y de los organoclorados (10%). Los insecticidas más frecuentes

fueron el metamidofos (organofosforado), el metomilo (carbamato) y el

clorpirifos (organofosforado). En los últimos años ha habido un cambio

en el tipo de plaguicidas responsables de las intoxicaciones, con un gran

aumento de los carbamatos, un ligero aumento de los organofosforados

y un importante descenso de los organoclorados; por otro lado hemos

podido detectar una diversificación en el tipo de tóxicos, siendo muchos

de éstos de reciente formulación, y por tanto muy escasas las referencias

sobre intoxicaciones en humanos.

La intoxicación fue laboral en el 78% de los casos. La actividad laboral

desencadenante más común fue la pulverización del plaguicida sin

guardar las medidas de protección adecuadas. El 94% de los pacientes

manifestaban conocer las medidas de protección adecuadas, aunque

sólo el 1% las utilizaba correctamente en el momento de la intoxicación.

 

2.3. Vías de entrada

Las vías de entrada de los tóxicos más frecuentes son la cutánea, incluida

la exposición a la ropa de trabajo, y la respiratoria (entre ambas el

77% de los casos) y la digestiva (14%). La vía digestiva está muy asociada

a comer, beber o fumar en el trabajo.

2.4. Efectos sobre la salud

Los efectos de la intoxicación aguda por plaguicidas sobre el organismo

humano incluyen:

· Síntomas dermatológicos: sudación, prurito, erupción cutánea y cianosis.

· Neurológicos: mareo, cefalea, temblor, depresión y pérdida de

consciencia, nerviosismo, convulsiones, síncope, fasciculaciones,

parálisis y parestesias.

· Oculares: visión borrosa y lagrimeo.

· Cardiorespiratorios: palpitaciones, disnea, tos, aumento de expectoraci

ón, dolor torácico, sibilancias y roncus.

· Digestivos: sialorrea, molestias faríngeas, náuseas, vómitos, dolor

abdominal, diarrea, tenesmo rectal y estreñimiento.

· Antecedentes de abortos.

· Otros síntomas inespecíficos.

También puede hablarse de una intoxicación leve y persistente, que

frecuentemente no requiere asistencia médica y que en algunos casos

puede ser considerada crónica. Incluye los siguientes efectos:

· Astenia

· Anorexia

· Cefalea

· Alteraciones del sueño

· Depresión

· Cambios de carácter

· Temblor

· Paresias

· Disminución de la libido

· Impotencia sexual

· Efectos crónicos o a largo plazo, destacando por su gravedad el

potencial cancerígeno y mutágeno de alguno de ellos.

3. EVALUACIÓN DEL RIESGO

La evaluación de los riesgos es obligatoria tal y como indica la ley de

Prevención de Riesgos Laborales, siendo prioritaria en la estrategia preventiva.

En el resultado de la evaluación de riesgos debe constar el nombre

del técnico o de los técnicos responsables de la evaluación y la fecha en

 

que se efectuó. Si se hubieran practicado reevaluaciones posteriores

constará expresamente a qué se debieron y los técnicos responsables.

4. PROTOCOLO MÉDICO ESPECÍFICO

Los datos de la historia laboral, algunos de la anamnesis laboral y los

de la exploración clínica inespecífica de la anamnesis, creemos que deber

ían unificarse para todos los protocolos específicos.

4.1. Historia laboral

Se recogerán los datos de filiación y los de los profesionales sanitarios

responsables del examen de salud (médico del trabajo, ATS/DUE de

empresa y personal auxiliar) que participen en la vigilancia de la salud.

Se establece un perfil de salud laboral para el trabajador considerando

su nivel de estudios, tipo de contrato y hábitos. Está recogido en el

punto 1 del anexo.

4.1.1. Exposiciones anteriores (anamnesis laboral)

Se recogerán el puesto o los puestos de trabajo ocupados anteriormente,

incluso si son de otra empresa. Se interrogará al trabajador sobre

los riesgos del puesto, así como las medidas de protección empledas.

Interesa distinguir si éstas fueron medidas de tipo individual o colectiva.

4.1.2. Exposición actual al riesgo

Se recogerá el puesto de trabajo ocupado actualmente, los riesgos

del puesto, así como las medidas de protección empledas, sean individuales

o colectivas. El resultado de la evaluación de riesgos deberá estar

en poder de los profesionales cuando se haga el examen de salud, y en

ella constará el nombre de los técnicos de prevención responsables de

la evaluación.

4.2. Historia clínica

Incluirá anamnesis, exploración clínica inespecífica y exploración clínica específica,

para lo que proponemos una sistemática recogida en el anexo.

Ante la sospecha de intoxicación crónica, se practicará la exploración

física, y se añadirá una exploración mental e intelectual básica, tendente

a conocer la orientación temporoespacial del trabajador.

 

4.3. Control biológico y estudios complementarios específicos

Basado en la determinación de colinesterasa plasmática, eritrocitaria,

GPT y GGT. El laboratorio clínico resulta de gran ayuda en las intoxicaciones

y en la prevención de éstas cuando se deben a organofosforados

y a carbamatos.

En el control biológico la American Conference of Govermental

Industrial Hygienist (ACGIH) no tiene establecido indicadores biológicos

para ningún otro producto, excepto el paranitrofenol para el parathion,

pero que no proponemos como prueba obligatoria. Los frecuentes cambios

en los productos, tanto en su utilización como en su formulación vienen

a dificultar aún más este capítulo. En el protocolo a cumplimentar

por el médico del trabajo dejamos un espacio abierto para recoger otras

pruebas complementarias que hubiera solicitado.

5. NORMAS PARA LA CUMPLIMENTACIÓN DEL PROTOCOLO

MÉDICO ESPECÍFICO

5.1. Anamnesis

En la anamnesis se preguntará por todos los signos y síntomas indicados

para detectar aquellas intoxicaciones agudas leves que no precisaron

asistencia médica.

5.2. Control biológico y criterios de valoración

Datos sobre la técnica: Existen métodos colorimétricos simples y

económicos al alcance de cualquier laboratorio para la determinación de

la actividad de la Colinesterasa Eritrocitaria, el método más usado se

basa en la reacción descrita por Ellman en 1961.

La Acetil-Tiocolina es degradada por la Colinesterasa (Eritrocitaria o

Plasmática) en Acetato y Tiocolina y ésta reacciona con el reactivo de

Ellman produciendo un producto de color amarillo que se mide a 410 nm.

La muestra necesaria para la determinación de Colinesterasa Eritrocitaria

es sangre total con EDTA (de la cual se separa el plasma y se realiza

la determinación sobre el hemolizado celular) y para la Pseudocolinesterasa

Plasmática, suero en el que es importante evitar la hemólisis. Es importante

que las muestras de sangre total sean procesadas antes de

transcurridas 4 horas desde la extracción, en cambio las de suero pueden

almacenarse 7 días a 4ºC, o 6 horas a 20-25ºC.

El apoyo que el laboratorio puede prestar al diagnóstico de la intoxicaci

ón por organofosforados y carbamatos pasa por los siguientes pasos:

 

· Realización de niveles basales de actividad de Pseudocolisnesterasa

Plasmática a todos los trabajadores antes de comenzar la posible

exposición a los plaguicidas. Si hay dudas sobre una exposici

ón previa se debe determinar la actividad de la Colinesterasa Eritrocitaria,

ya que una disminución de su actividad es prácticamente

sinónimo de exposición en los últimos 3-4 meses.

· En sospecha de Intoxicación Actual sea aguda o crónica se debe

determinar la actividad de la Pseudocolinesterasa Plasmática ya

que ésta refleja más fielmente la exposición reciente. En estos casos

debe valorarse el nivel encontrado con respecto a los basales,

siendo además aconsejable descartar la concurrencia de aquellas

patologías que dan lugar a disminuciones de la actividad de esta

enzima, en este punto se justificaría la realización de enzimas hep

áticas como la ALT (GPT) y GGT.

· En sospecha de Intoxicación Pasada, los niveles de actividad de

Colinesterasa Eritrocitaria pueden ser más significativos ya que

persisten alterados durante un tiempo más prolongado que los de

la Pseudocolinesterasa Plasmática.

· En el control de la evolución de una intoxicación diagnosticada

puede ser de más valor la determinación seriada de la actividad de

la Pseudocolinesterasa Plasmática ya que ésta refleja los cambios

con mayor rapidez que la actividad de la Colinesterasa Eritrocitaria.

Los trabajadores que presenten alguna de las siguientes características

deben evitar la exposición a los organosfosfarados y carbamatos

hasta la normalización de los valores analíticos:

1. Presenten una disminución del 25% de la colinesterasa plasmática

con respecto al nivel basal o

2. Padezcan enfermedades hepáticas, dermatológicas, neurológicas

o cardiorrespiratorias, así como con severo daño hepático,

alcohólicos crónicos o

3. Presenten niveles basales de colinesterasa plasmática por debajo

del 25% del límite inferior del rango de normalidad.

Si el valor basal de la colinesterasa intraeritrocitaria fuera baja en el

examen de salud inicial, pueden estudiarse las variantes genéticas:

· EuEu: investigar patología hepática

· EuEa/EuEf/EaEa/EaEf (cualquiera de ellas presente), serán considerados

no aptos.

Cuando el valor de colinesterasa eritrocitaria basal sea bajo, habría

que descartar posible anemia o hemoglobinopatía. Por su parte, cuando

la colinesterasa plasmática basal sea baja habría que investigar las variantes

genéticas. Además de las especificadas en este apartado se

debe incluir:

· la variante US (heterozigoto para los alelos usual y silente). Si aparece,

considerar apto para el trabajo, pero aumentar la periodicidad

de los controles médicos y analíticos.

 

· la presencia de variantes genéticas de baja actividad (por ejemplo,

AK), en cuyo caso habría que considerar al individuo no apto para

el trabajo.

En la valoración consideramos como cifra límite la disminución de la

acetilcolinesterasa del 25% de su valor basal (tomado de Henao S, Corey

G. Plaguicidas organofofosforados y carbámicos. Metepec, México:

Centro Panamericano de Ecología y Salud, OPS-OMS, 1986).

Este valor de disminución de la acetilcolinesterasa varía según los criterios

de diferentes autores: desde el 15% hasta el 35%. Tomamos el valor

25% porque en la revisión bibliográfica efectuada es el valor en torno

al cual existe mayor consenso, así lo considera el profesor Marco Maroni

también.

Este asunto deberá ser revisado cada vez que se reevalúe el protocolo

para adaptarlo a las nuevas tecnologías y a los nuevos conocimientos.

5.3. Periodicidad

Como norma general el reconocimiento médico se realizará anualmente.

Deberá ser semestral si el trabajador está habitualmente y/o intensamente

expuesto, o si las alteraciones detectadas así lo aconsejaran.

Utilización del protocolo:

Exámenes iniciales: Debe practicarse antes de exponerse a los plaguicidas

organofosforados y carbámicos. Si el trabajador ya hubiera estado

en contacto con plaguicidas, para determinar el nivel basal de colinesterasa

procuraremos que lleve el mayor tiempo posible sin estar en

contacto con ellos, cuando sea factible, aprovechando la vuelta de vacaciones

u otra circunstancia similar.

Exámenes periódicos: ya determinada su periodicidad.

Incorporación al trabajo tras ausencia por enfermedad grave: (neurol

ógica, dérmica, renal o cardiorrespiratoria) o sugestiva de exposición a

plaguicidas.

6. CONDUCTA A SEGUIR SEGÚN LAS ALTERACIONES QUE SE

DETECTEN

Las disminuciones del nivel de Colinesterasa, aun cuando no reduzcan

su valor en sangre por debajo del 25%, máxime si se producen en

más de un trabajador, serán indicativas de reevaluar las condiciones de

trabajo, incluidos los equipos de protección individual. Se tendrá especialmente

en cuenta el puesto de trabajo,el tiempo de exposición a plaguicidas

y la clase de producto manejado.

Las mujeres embarazadas, los menores y las personas especialmente

sensibles, se evitará que manejen plaguicidas.

 

7. LEGISLACIÓN APLICABLE

1. Boletín Oficial del Estado. Ley 14/1986, de 25 de abril, General de

Sanidad.

2. Boletín Oficial del Estado. Ley 31/1995 de Prevención de Riesgos

Laborales. BOE núm 269, 10/11/1995.

3. Boletín Oficial del Estado. Real Decreto 39/1997 por el que se

aprueba el reglamento de los Servicios de Prevención. BOE núm

27, 31/1/1997.

4. Boletín Oficial del Estado. Real Decreto 3349/1983 por el que se

aprueba la Reglamentación Técnico-sanitaria para la fabricación y

utilización de plaguicidas. Modificado por el Real Decreto 162/1991

y R.D. 443/1994.

5. Boletín Oficial del Estado. Real Decreto 363/1995 por el que se

aprueba el Reglamento sobre Notificación de Sustancias Nuevas y

Clasificación, Envasado y Etiquetado de Sustancias Peligrosas.

Modificado por O.M. de 13 de septiembre de 1995, Orden de 21 de

febrero de 1997 y R.D. 700/1998 de 24 de abril.

6. Boletín Oficial del Estado. Orden de 28 de febrero de 1986, relativa

a la prohibición de la comercialización y utilización de productos fitosanitarios

que contienen ciertas sustancias activas. Modificada

por la orden de 7 de septiembre de 1989, sobre prohibición de la

comercialización y utilización de ciertos productos no sanitarios, ingredientes

activos. Modificada por las órdenes de 1 de febrero de

1991 y de 4 de febrero de 1992.

7. Boletín Oficial del Estado. Orden de 4 de febrero de 1994 por la que

se prohíbe la comercialización y utilización de plaguicidas de uso

ambiental que contienen determinados ingredientes activos peligrosos.

8. Boletín Oficial del Estado. Real Decreto 1995/1978 por el que se

aprueba el cuadro de enfermedades profesionales en el sistema de

la Seguridad Social. BOE núm 203, 25/8/1978.

9. Boletín Oficial del Estado. Orden de 24 de febrero de 1993, por el

que se establece la normativa reguladora de Libro Oficial de Movimientos.

10. Boletín Oficial del Estado. Orden de 24 de febrero de 1993, por la

que se normalizan la inscripción y funcionamiento del Registro de

Establecimientos y Servicios de Plaguicidas.

11. Diario Oficial de las Comunidades Europeas. Directiva 98/24/CE sobre

protección de los trabajadores contra los riesgos relacionados

con la exposición a agentes químicos durante el trabajo. DOCE

núm. L131, 5/5/98

 

 

1. CRITERIOS DE APLICACIÓN

2. DEFINICIÓN DEL PROBLEMA

2.1. INTRODUCCIÓN

2.2. FUENTES DE EXPOSICIÓN Y USOS

2.3. VÍAS DE ENTRADA

2.4. EFECTOS SOBRE LA SALUD

3. EVALUACIÓN DEL RIESGO

4. PROTOCOLO MÉDICO ESPECÍFICO

4.1. HISTORIA LABORAL

4.1.1. EXPOSICIONES ANTERIORES (ANAMNESIS LABORAL)

4.1.2. EXPOSICIÓN ACTUAL AL RIESGO

4.2. HISTORIA CLÍNICA

4.3. CONTROL BIOLÓGICO Y ESTUDIOS COMPLEMENTARIOS ESPECÍFICOS

5. NORMAS PARA LA CUMPLIMENTACIÓN DEL PROTOCOLO MÉDICO ESPECÍFICO

5.1. ANAMNESIS

5.2. EXPLORACIÓN CLÍNICA ESPECÍFICA Y CRITERIOS DE VALORACIÓN

5.3. PERIODICIDAD

6. CONDUCTAS A SEGUIR SEGÚN LAS ALTERACIONES QUE SE DETECTEN

7. LEGISLACIÓN APLICABLE

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